Cueva del Viento: cómo visitar el mayor tubo volcánico de Europa

PorPepe Roldán

16 de enero de 2017 , ,
cueva del viento

Bajo los campos de plataneras de Icod de los Vinos hay 18,5 kilómetros de galerías excavadas por la lava del Pico Viejo hace unos 27.000 años. Es el mayor tubo volcánico de Europa y el quinto del mundo, y se puede visitar.

Yo lo hice y sigue siendo una de las mejores cosas que he hecho en esta isla. Te cuento cómo es por dentro y todo lo que necesitas saber para reservar sin llevarte sorpresas.

Qué es la Cueva del Viento

Un tubo volcánico se forma cuando una colada de lava se enfría por fuera y sigue corriendo por dentro. Cuando la lava se agota, queda el hueco. Aquí ese hueco tiene tres niveles superpuestos, ramificaciones todavía sin explorar y formaciones que no vas a ver en ningún otro sitio: estalactitas de lava, cascadas lávicas, terrazas laterales, lagos de lava solidificados.

El nombre viene de las corrientes de aire que se generan en su interior.

Y no es solo geología. Dentro vive la Loboptera subterranea, una cucaracha sin ojos que evolucionó en la oscuridad y no existe en ningún otro lugar del planeta. También se han encontrado restos de enterramientos guanches y fósiles de animales ya extinguidos en la isla: la hubara, la rata gigante, el lagarto gigante.

Solo unos 250 metros están abiertos al público. El resto es reserva científica.

Cómo es la visita

La visita completa dura unas dos horas y media, y solo una parte transcurre bajo tierra.

Empiezas en el Centro de Visitantes, donde te explican con mapas y vídeos dónde estás y qué vas a ver. Después te acercan en vehículo hasta el inicio del recorrido a pie, que atraviesa zonas de cultivo y pinar por un camino real: las antiguas vías que comunicaban el norte con el sur de la isla, construidas tras la conquista sobre las sendas guanches. Parte del empedrado es la propia colada de la cueva, y las piedras colocadas son de esa misma lava. Caminas sobre el material que formó lo que vas a visitar.

Al llegar a la boca te dan un casco con luz. Dentro no hay iluminación artificial de ningún tipo: lo único que alumbra es lo que llevas en la cabeza.

El guía explica sobre la marcha, y lo hace bien. En mi grupo éramos dieciséis y hubo niños; la explicación se adaptó sin perder nivel.

El momento que recordarás llega hacia la mitad. El guía pide que todos apaguen la luz del casco. Y entonces hay oscuridad absoluta y silencio absoluto. No la penumbra de una habitación de noche: negro completo, sin ninguna referencia. Dura poco y no se olvida.

A la salida se pasa por una era, la explanada donde antiguamente se trillaba el grano. Allí el guía habla de conservación y del valor de lo que acabas de ver. En mi visita fueron unos minutos genuinamente emotivos. De vez en cuando conviene que alguien nos recuerde lo que tenemos alrededor.

El regreso al Centro de Visitantes se hace por otro camino, entre ruinas de antiguas construcciones de campo.

Reservar: lo que hay que saber antes

La reserva es obligatoria y online, en cuevadelviento.tictactickets.com. Los grupos son de quince personas como máximo y las plazas se agotan, así que no lo dejes para el día antes.

Precio: desde 20 € para no residentes, gastos de gestión incluidos. Hay tarifas reducidas para residentes canarios y para niños; compruébalas al reservar, porque varían.

Horarios, que cambian según la temporada:

  • De abril a septiembre: de 9:00 a 19:00 los lunes, miércoles, jueves y viernes; de 9:00 a 16:30 los martes, sábados y domingos.
  • De octubre a marzo: de 9:00 a 17:00 todos los días, excepto los jueves, que cierra a las 18:00.

Preséntate quince minutos antes. Si llegas tarde pierdes el derecho a la visita, y no hay devolución ni cambio de fecha bajo ninguna circunstancia. Es la condición más dura de la reserva y conviene tenerla clara.

Idiomas: español, inglés, alemán y francés. Una vez elegido el idioma al reservar no se puede cambiar, por motivos de seguridad.

Dirección: Camino los Piquetes, 51, Icod de los Vinos. Se llega por la TF-5 y luego siguiendo las señales del municipio. Aviso de mi propia visita: el último tramo de subida pone a prueba la primera marcha de cualquier coche. Hay aparcamiento gratuito en el Centro de Visitantes.

Qué llevar y quién no puede entrar

Dentro hay 14 grados y un 80% de humedad, todo el año. Aunque fuera estés en manga corta.

  • Calzado deportivo cerrado o botas de senderismo. El suelo es lava irregular.
  • Pantalón largo.
  • Algo de abrigo, y chubasquero si vas en invierno.
  • Nada de mochilas ni bolsos. No se permite entrar con ellos y en el Centro de Visitantes no hay taquillas. Cámara sí, siempre que no lleve bolsa.
  • Animales, no.

No pueden acceder: menores de cinco años, personas con claustrofobia y personas con problemas de movilidad en rodillas o tobillos. La ruta tiene dificultad media y hay que caminar sobre roca irregular, agachado en algunos tramos.

Si te agobia la idea de estar bajo tierra con la única luz de un casco, hazte caso. No es un sitio donde puedas salir en cualquier momento.

Mi consejo

Ve por la mañana y déjate la tarde libre para Icod. Estás a diez minutos del Drago Milenario y a poco más de Garachico, y esa combinación es probablemente el mejor día que se puede pasar en el norte de la isla.

Y si vas con niños de más de cinco años, ve sin miedo. Es de los pocos sitios donde la geología deja de ser una asignatura y se convierte en un lugar donde estás metido.

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